Aprovecho la ocasión para, además de felicitar a los responsables de esta prestigiosa revista por su iniciativa de tantos años, llevar a sus lectores a reflexionar sobre una iniciativa que, desde la sociedad civil que representa Compromiso Asturias XXI, nos parece debe ponerse en marcha con urgencia dado el momento tan especial que estamos viviendo. Desde nuestra perspectiva, la UE se encuentra en una situación que requiere la toma de decisiones estratégicas derivadas de varias circunstancias: la invasión de Ucrania, el cambio en sus órganos de dirección, los informes Letta y Draghi y la llegada a la presidencia de los EE.UU. de D. Trump. Estas decisiones deberían orientarse a diseñar un futuro para la región que hiciera confluir competitividad, sostenibilidad y crecimiento, y que además ponga foco en las enormes oportunidades que hoy existen y los complejos retos a los que nos enfrentamos. Y es en este marco en el que creemos que Asturias también debe hacer sus deberes. Seguir haciendo más de lo mismo no parece ser la solución para lograr un futuro mejor que el presente. Los deberes a los que me refiero consistirían en desarrollar y ejecutar una estrategia regional a corto, medio y largo plazo con un horizonte 2040, en la que todas aquellas organizaciones que tenemos algo que decir y hacer por Asturias trabajemos juntos para elaborar un documento en el que definamos a qué aspiramos como región, los objetivos que queremos lograr, cuáles son los ejes principales y más prioritarios en los que conjuntamente tenemos que dedicar más recursos, qué factores facilitadores nos podrían ayudar a conseguir las metas, qué hoja de ruta debemos seguir y qué hitos debemos lograr cada año para asegurarnos de no desviarnos de dicha ruta. Aspectos a considerar, que se deberían incluir, serían entre otros: sectores clave de la economía (industria, cultura, ocio, etc.), ofertas educativas, modelos de investigación e innovación, estructuras públicas y privadas, recursos humanos y financieros, aspectos sociales, modelos de logística e infraestructuras, el papel de los agentes externos, etc.
“Los deberes a los que me refiero consistirían en desarrollar y ejecutar una estrategia regional a corto, medio y largo plazo con un horizonte 2040”
Este es un proceso particularmente complejo y sensible, por lo que nuestra idea es implicar a todas aquellas organizaciones que deben definir este futuro asturiano y que son: políticos, empresarios, sindicatos, entorno educativo, sociedad civil y medios de comunicación, creando un círculo virtuoso que, facilitado por expertos externos, lleve a cabo esta labor en un periodo máximo de un año. Dicho documento y plan de acción debería llevarse a la UE para, además de demostrar que tenemos clara nuestra aspiración como región, recabar los apoyos necesarios, así como servirnos de punto de partida para nuestra interlocución con los inversores y poner así a Asturias en el punto de mira, y comunicarlo a toda la sociedad para así lograr ilusionar y comprometer a los jóvenes y retener el talento que hoy se nos está yendo de Asturias. En definitiva, amigos de Vivir Asturias, nuestra propuesta es llevar a cabo, por primera vez en nuestra reciente historia, una reflexión y ejecución de un plan que deje claro en qué Asturias queremos Vivir.